El turismo rural como filosofía de vida
Cómo conocí a vuestra madre
Cuando nuestros clientes llevan unos días alojados en nuestra casa rural, y charlamos un poco de otra cosa que de lo que hay que visitar y hacer en la zona, siempre sale la misma pregunta: «¿Pero como os habéis conocido Angela y tú ? » o » ¿ Cómo has llegado hasta aquí? «
Que un gabacho se haya instalado en la Sierra de FRANCIA, parece que llama la atención. Sobre todo si no procede de la zona fronteriza que fue de donde vinieron los que repoblaron la zona, allá por los siglos XII y XIII, sino de Los Vosgos, un departamento de Lorena pegado a Alsacia, a 1700 kilómetros de aquí.
Si, por hacer un guiño a mis hijos, hago alusión a una famosa serie de televisión en el titulo de este párrafo, nuestro encuentro se parece más a una película francesa: Una casa de locos (El albergue español en francés)
Media vida en España
El hecho de cumplir este año 52 años y llevar exactamente 26, la mitad, viviendo en España, me anima a dejar constancia de nuestra historia y que así, algunos futuros clientes vengan con la lección aprendida (jejeje, es broma). A partir de este año 2020, puedo considerarme legítimamente más español que francés ya que cada año sumado será superior a esta cifra: 26.
¿ Pero realmente es importante sentirse de un país ? Personalmente lo dudo. Uno se siente más bien de la zona donde se ha criado, donde vive. Y es el sentimiento que llevo dentro: Amo a mi pueblo, la casa de mis padres, y me encanta pasear en sus enormes bosques de hayas y abetos frescos que huelen a humus. Allí tengo mis recuerdos. Pero amo también a esta tierra que me ha acogido, a su gente, y me siento igualmente feliz y afortunado de vivir aquí. Es casualidad que haya nacido en Francia. Es casualidad que me haya enamorado aquí. No me emociona especialmente, ni la bandera francesa y su himno guerrero, ni la española y su bonita música sin letra. Soy ciudadano del mundo, como se dice.
¿ Porque no he pedido todavía la nacionalidad española me preguntareis ? Pues para decir la verdad, cuando nos casamos, hicimos los trámites aquí y allí para pedir los dos la doble nacionalidad, dando por hecho que estando en la Unión Europea, la cosa era una evidencia… Que equivocados estábamos ! Cada país tiene en este tema sus convenios y por incomprehensible que parezca, dos países hermanos y fronterizos como España y Francia no tienen la doble nacionalidad (nuestros hijos ya sí). Siendo funcionario en excedencia y pudiendo volver a trabajar en mi país por si hiciera falta, es fácil entender que no me interesa dar el paso de renunciar a mi nacionalidad para pedir la española. Y eso mientras no cambien estos convenios (1).
Una casa de locos
Pero volvamos a nuestra película…
Recién opositado como profesor de Artes plásticas de secundaria y habiendo dado clase unos años, me tocaba ya por edad hacer la mili. Destino: Speyer (Espira) en Alemania. Y aquí oigo voces preguntando: «¿ comoRRRR? En Alemania? y eso ?»
Es que cuando terminó la segunda guerra mundial, los aliados se repartieron Alemania para «vigilar» y reconstruir el país. También los bloques oeste y este ya eran un hecho consumado y la desconfianza reinaba de los 2 lados. Alemania fue entonces partida en 4 sectores. Al este los soviéticos, y al oeste un sector grande americano, uno inglés, y uno más pequeño francés (gracias al General De Gaulle que se impuso en las negociaciones). Berlín, en territorio soviético, fue igualmente partida en 4 zonas…
Así que como mi padre, y como la mitad de los franceses desde entonces, me tocó hacer la mili en Alemania. De los últimos en hacerla allí por cierto. Con la caída del muro de Berlín, el derrumbamiento de la unión soviética y la reunificación de Alemania, la existencia de esas bases carecía de sentido estratégico y político.
Hacia el final de mi servicio, tenía 15 días acumulados de permiso y los aproveche para ir a Salamanca a ver a una amiga de la facultad que se había ido de Erasmus para un año. Y pasó como en la película: Un piso compartido con una francesa, una americana y tres españolas… Y yo sin hablar castellano. Un flechazo, la promesa de volver en verano habiendo aprendido el idioma…
La Sierra de Francia, para sentirse como en casa
Un año de viajes continuos en tren durante las vacaciones escolares (24 horas con varios trasbordos) acabaron rápidamente con nuestra paciencia, por lo que decidí pedir una excedencia de un año para venirme a Salamanca y probar suerte. Vivimos en salamanca tres años felices. Pero nuestra mente, la de los dos, ya estaba en La Sierra de Francia y en su pueblo, Villanueva Del Conde.
El turismo en esa zona estaba empezando. Concretamente en Villanueva (que fue de los primeros pueblos en tener muchas casas rurales), solo existía un par de casitas. La primera vez que descubrí la Sierra y sus pueblos, vi claro el potencial enorme que tenía y tuve claro que teníamos que montar un negocio turístico, que nos permitiría llevar la vida que deseábamos: Una vida rural, natural, con tiempo para cuidar y estar con nuestros hijos, alimentándonos de productos frescos y ecológicos de nuestra huerta, disfrutando a diario de esa naturaleza espectacular.
Nos llevo tiempo encontrar el lugar ideal para construir nuestras casas rurales. Una casa antigua para restaurarla con mimo, con vistas bonitas y huerto al lado para hacer allí un gran jardín, un huertito ecológico para los huéspedes, y poder enseñar las estrellas. Cuando por fin la encontramos, nos pusimos mano a la obra y ya llevamos casi 18 años haciendo de nuestro sueño una realidad.
Y por nada cambiaríamos nuestro estilo de vida.
(1) A leer este articulo, una amiga me mandó un enlace a un articulo de prensa sobre la futura firma de un convenio entre España y Francia. Y efectivamente, los dos países están ultimando los acuerdos, y la firma de dicho convenio de doble nacionalidad entre España y Francia se debería hacer durante la próxima cumbre entre los dos países antes de final de 2020. Buena noticia tanto para los cerca de 300.000 españoles que viven en Francia como los 125.000 franceses en la misma situación aquí.
Que bonita historia Fred, y que guapos estáis en las fotos, me ha encantado, un abrazo enorme
Gracias Monika. La verdad que sin novelar mucho, daría para un libro estilo «entre limones» del ex batería del grupo Genesis..
Buena elección hiciste Fred. Y te deseo que el mismo exito que has tenido con las casas rurales, lo tengas con tus cuadros. Eres un ARTISTA!!
Merci beaucoup.